Vamos acercándonos a algunos aspectos fundamentales a considerar en el marco del cambio de paradigma, donde nos enfrentamos a una lógica difusa en la que no se podrá hablar de "una sociedad", sino de muchos y variados elementos interactuando y reproduciéndose que demandan estrategias de adaptación en las que se deberán tomar decisiones que sean suficientemente flexibles para lograr con éxito gestionar la cosa pública.
En las administraciones se habla de trasnformación de procesos y adaptación organizativa, pero esto no resulta del todo clarificante, ante un escenario difuso como el que se refiere líneas arriba. De modo que, el papel del lider pollítico, que conduzca con firmeza a los objetivos de modernización, será el pilar sobre el que se haga viable un proyecto de gobierno electrónico.
Un líder político está "a cargo" del proceso de transformación y adaptación, con una visión de largo plazo y con vocación inclusiva, es por eso que no se limita en las opciones de herramienta y busca la o las (combinación) que resulte mas adecuadas a las necesidades de sus clientes. Busca una permanente retoralimentación con su campo de aplicación y de esa manera posibilita el control sobre los riesgos.
miércoles, 18 de julio de 2007
PRIVACIDAD, SEGURIDAD Y ACCESIBILIDAD
Conceptos que se traducen en grados de confianza en el nuevo paradigma de comunicación.
La confianza es el valor público que debemos preservar, pues de ella dependerá la sostenibilidad de la democracia como sistema normativamente positivo.
Me quiero concentrar unos segundos en el tema de seguridad, pues es el que más suspicacias genera y por el que mayores riesgos corre la legitimidad de los modelos de gestión basado en "E".
Es aquí donde aún el e-gobierno no puede asegurar respuestas, la tecnología se supera a sí misma mientras escribo estas líneas y lo más probable es que mientras más seguros nos aseguren que estamos, más vulnerables nos volvemos. De modo que aquí, se deberá construir una cultura de fe.
En el aspecto de accesibilidad no debemos perder de vista la conservación de las fuentes cuyos soportes materiales vienen siendo superados con gran entusiasmo por la digitalización documental o la microfilmación, que si bien pueden significar una mejora en el servicio de acceso a la información -sin el riesgo de deterioro de las fuentes-; pueden implicar deshumanización de los procesos de construcción del conocimiento a través del conocimiento, pues no es para nada subrrealista, pensar en la posibilidad de que máquinas conversen entre sí no sólo con data, sino con imágenes y se programen resultados esperados, lo cual bloquea las alternativas de trabajo "de campo".
La confianza es el valor público que debemos preservar, pues de ella dependerá la sostenibilidad de la democracia como sistema normativamente positivo.
Me quiero concentrar unos segundos en el tema de seguridad, pues es el que más suspicacias genera y por el que mayores riesgos corre la legitimidad de los modelos de gestión basado en "E".
Es aquí donde aún el e-gobierno no puede asegurar respuestas, la tecnología se supera a sí misma mientras escribo estas líneas y lo más probable es que mientras más seguros nos aseguren que estamos, más vulnerables nos volvemos. De modo que aquí, se deberá construir una cultura de fe.
En el aspecto de accesibilidad no debemos perder de vista la conservación de las fuentes cuyos soportes materiales vienen siendo superados con gran entusiasmo por la digitalización documental o la microfilmación, que si bien pueden significar una mejora en el servicio de acceso a la información -sin el riesgo de deterioro de las fuentes-; pueden implicar deshumanización de los procesos de construcción del conocimiento a través del conocimiento, pues no es para nada subrrealista, pensar en la posibilidad de que máquinas conversen entre sí no sólo con data, sino con imágenes y se programen resultados esperados, lo cual bloquea las alternativas de trabajo "de campo".
DEMOCRACIA E INTERNET
Existe correlación entre Democracia e internet?
Cuando hablamos de correlación, imaginamos una caretera de doble vía, donde existe un impacto, querido o no, en la contraparte.
En la relación democracia-internet, es la primera la que está empezando a explorar las posibilidades que se abren con la amplificación del espacio público a través de la red. En cambio, el internet, sigue sus propios procesos que no están inspirados, ni mucho menos impulsados por la democracia; sin embargo, aún cuando no es tan claro como en el caso inverso, los regímenes políticos, aún los llamados democráticos, podrán bloquear los flujos de información de la internet, a través dela censura u otros medios (pese a que ello no perjudique a la propia internet, sino más bien a las personas que se ven limitadas a su acceso).
En cuanto al impacto sobre la democracia, debemos resaltar que si bien internet es, en términos generales, positiva, la democracia está relacionada a muchos otros elementos más; un ejemplo claro está en la cultura democrática de los pueblos, cuyas características pueden hacer grandes diferencias en cuanto a la sensibilización de la población respecto a medios alternativos de hacer sostenible la democracia.
Aspectos beneficiosos de la internet a la Democracia
Cambio de las vias de comunicación en sentido horizontal, con todo lo que a contacto directo, participación, acceso a la información y control, significan como beneficio. Se robustece y hace más sostenible las condiciones de legitimidad y gobernabilidad.
Vivir en sociedad hace que los límites entre los individual y lo colectivo, pierdan claridad, de modo que, lo que resulte beneficioso para un ciudadano, redundará en beneficio para la colectividad, dado que se crean condiciones de bienestar que reducen los riesgos de desborde docial de la institucionalidad.
Cómo se gestiona la internet en el sector público?
Para gestionar se debe antes conciliar y coordinar a fin de desarrolar estrategias planificadas a largo plazo. En este punto, se tomarán en consideración la multiplicidad herramientas disponibles, y aquí el internet tendrá el papel y relevancia que haya sido significado por el colectivo.
Una mala gestión, será aquella ausente o incompleta, por ejemplo la que excluya actores de la red, pues en este caso, el resultado será parcial y con alto riesgo de fracaso.
Póliticas públicas sobre uso de internet
Es clave el liderazgo y los objetivos claros, lo demás (normalización, esandarización, conectividad, difusión) será consecuencia de ello.
Cuando hablamos de correlación, imaginamos una caretera de doble vía, donde existe un impacto, querido o no, en la contraparte.
En la relación democracia-internet, es la primera la que está empezando a explorar las posibilidades que se abren con la amplificación del espacio público a través de la red. En cambio, el internet, sigue sus propios procesos que no están inspirados, ni mucho menos impulsados por la democracia; sin embargo, aún cuando no es tan claro como en el caso inverso, los regímenes políticos, aún los llamados democráticos, podrán bloquear los flujos de información de la internet, a través dela censura u otros medios (pese a que ello no perjudique a la propia internet, sino más bien a las personas que se ven limitadas a su acceso).
En cuanto al impacto sobre la democracia, debemos resaltar que si bien internet es, en términos generales, positiva, la democracia está relacionada a muchos otros elementos más; un ejemplo claro está en la cultura democrática de los pueblos, cuyas características pueden hacer grandes diferencias en cuanto a la sensibilización de la población respecto a medios alternativos de hacer sostenible la democracia.
Aspectos beneficiosos de la internet a la Democracia
Cambio de las vias de comunicación en sentido horizontal, con todo lo que a contacto directo, participación, acceso a la información y control, significan como beneficio. Se robustece y hace más sostenible las condiciones de legitimidad y gobernabilidad.
Vivir en sociedad hace que los límites entre los individual y lo colectivo, pierdan claridad, de modo que, lo que resulte beneficioso para un ciudadano, redundará en beneficio para la colectividad, dado que se crean condiciones de bienestar que reducen los riesgos de desborde docial de la institucionalidad.
Cómo se gestiona la internet en el sector público?
Para gestionar se debe antes conciliar y coordinar a fin de desarrolar estrategias planificadas a largo plazo. En este punto, se tomarán en consideración la multiplicidad herramientas disponibles, y aquí el internet tendrá el papel y relevancia que haya sido significado por el colectivo.
Una mala gestión, será aquella ausente o incompleta, por ejemplo la que excluya actores de la red, pues en este caso, el resultado será parcial y con alto riesgo de fracaso.
Póliticas públicas sobre uso de internet
Es clave el liderazgo y los objetivos claros, lo demás (normalización, esandarización, conectividad, difusión) será consecuencia de ello.
EN TORNO A LA RELACIÓN POLITICA Y GESTIÓN DIGITAL
Cómo explicar el e-gobierno para atraer el interés y el compromiso de los políticos.
El tema de fondo aquí es, generar interés por un resultado de gestión que pueda sumar a la eficiencia, la legitimidad. Qué se busca con esta ecuación?, Una visión de largo plazo, generar un contexto favorable al desarrollo, ello es lo que la gente espera de sus autoridades, calidad de vida; ésta se expresa de las más diversas formas en diferentes contextos, condiciones y en diversos estratos sociales, pero en suma, desde una visión de elección racional, buscando maximizar su beneficio.
La rentabilidad política llegará con ello, por tanto, no es el objetivo, sino la consecuencia.
Esa visión de largo plazo descarta la implementación de algunas mejoras que podrian simular una modernización (optimizar trámites, mejorar participación ciudadana, trasnparencia, inversión y no gasto, simplificación admisnitrativa, reducción de gastos, descentralización), y propiciar una rentabilidad política a corto plazo; sin embargo, en la medida que todo ello no se enmarque en una visión integral de todos los procesos, la reforma no se habría efectuado y quien pierde es la población, que incluye al propio gestor público como actor de su contexto.
Deben los políticos participar en el debate sobre el e-gobierno?
Sí, pues son los que a través de su compromiso con el proyecto, podrán generar las condiciones necesarias para la implementación (identidad cultural). Conoce, se involucra y se compromete; con lo cual podrá priorizar el tema en la agenda pública.
El político goza de voz mediática y con ello, no sólo agenda el tema sino que lo enriquece con la discusión en el espacio público (Habermass).
Cuáles son los asuntos en los que debe centrarse el político para hacer progresar el e-gobierno?
Dependiendo del nivel de decisión y ámbito de acción, puede influir sobre el diseño de políticas públicas (normas, estandarizaciones, etc), hasta el establecimiento de tecnología adecuada y factible.
En cualquier caso, no debe perder el contacto frecuente con la realidad, referente obligado y enriquecedor para definir la visión, objetivos y medir los resultados esperados.
Existen estratégias para hacer que los políticos participen en forma activa, productiva y satisfactoria en el e-gobierno?
Siempre resulta motivador el conocer de experiencias de éxito, siempre que estas se tomen como referentes relativos y no absolutos.
También ha de considerarse que los gestores deben estar concientes de sus limitaciones y por ello, propiciar la participación de especialistas en su entorno, sin dejarse envolver, por otro lado, en determinismos tecnológicos.
El tema de fondo aquí es, generar interés por un resultado de gestión que pueda sumar a la eficiencia, la legitimidad. Qué se busca con esta ecuación?, Una visión de largo plazo, generar un contexto favorable al desarrollo, ello es lo que la gente espera de sus autoridades, calidad de vida; ésta se expresa de las más diversas formas en diferentes contextos, condiciones y en diversos estratos sociales, pero en suma, desde una visión de elección racional, buscando maximizar su beneficio.
La rentabilidad política llegará con ello, por tanto, no es el objetivo, sino la consecuencia.
Esa visión de largo plazo descarta la implementación de algunas mejoras que podrian simular una modernización (optimizar trámites, mejorar participación ciudadana, trasnparencia, inversión y no gasto, simplificación admisnitrativa, reducción de gastos, descentralización), y propiciar una rentabilidad política a corto plazo; sin embargo, en la medida que todo ello no se enmarque en una visión integral de todos los procesos, la reforma no se habría efectuado y quien pierde es la población, que incluye al propio gestor público como actor de su contexto.
Deben los políticos participar en el debate sobre el e-gobierno?
Sí, pues son los que a través de su compromiso con el proyecto, podrán generar las condiciones necesarias para la implementación (identidad cultural). Conoce, se involucra y se compromete; con lo cual podrá priorizar el tema en la agenda pública.
El político goza de voz mediática y con ello, no sólo agenda el tema sino que lo enriquece con la discusión en el espacio público (Habermass).
Cuáles son los asuntos en los que debe centrarse el político para hacer progresar el e-gobierno?
Dependiendo del nivel de decisión y ámbito de acción, puede influir sobre el diseño de políticas públicas (normas, estandarizaciones, etc), hasta el establecimiento de tecnología adecuada y factible.
En cualquier caso, no debe perder el contacto frecuente con la realidad, referente obligado y enriquecedor para definir la visión, objetivos y medir los resultados esperados.
Existen estratégias para hacer que los políticos participen en forma activa, productiva y satisfactoria en el e-gobierno?
Siempre resulta motivador el conocer de experiencias de éxito, siempre que estas se tomen como referentes relativos y no absolutos.
También ha de considerarse que los gestores deben estar concientes de sus limitaciones y por ello, propiciar la participación de especialistas en su entorno, sin dejarse envolver, por otro lado, en determinismos tecnológicos.
SE PUEDE HABLAR DE RECETAS EN EL E-GOB
Si no estamos concientes de que la tecnología no es un fin en sí misma, sino antes bien una herramienta para obtener mejoras adaptativas, seguramente nuestras decisiones tendrán sólo efecto a corto plazo y probablemente carezcan de legitimidad.
De modo que, calmar nuestra conciencia como gestores, dejándonos llevar por "modas" o "corrientes", sin atender a las especificidades del interlocutor, seguramente tendrá más, una aceptación fuera de nuestro ámbito de acción como imágen, que desde la perspectiva de nuestro público objetivo.
El modelo de gestión que se aplique, debe reflejar la realidad sobre la cual incide, de modo que no es posible aplicar a raja tabla modelos, por más probadamente exitosos que hayan resultado en otros contextos, sin una reflexión amplia sobre sus incidencias en nuestro objeto de modelamiento, en la institucionalidad y en el comportamiento humano vinculado a sus procesos.
El caso más claro lo tenemos en las Municipalidades, cuyas características organizativas no varian sustancialmente entre, por ejemplo , comunas urbanas de la misma ciudad; sin embargo, las expectativas de su población podrían llegar a ser diametralmente opuestas.
Si bien el traslado de modelos de gestión de un Municipio a otro "puede" dar resultado, no tanto por la acuciocidad del gestor, sino por condiones ajenas a este; es grave cuando la réplica es respecto a países con, además, culturas políticas o democráticas provenientes de historias y realidades distintas.
No niego la utilidad del bechmarking, lo que sí es discutible es su falta de discusión.
De modo que, calmar nuestra conciencia como gestores, dejándonos llevar por "modas" o "corrientes", sin atender a las especificidades del interlocutor, seguramente tendrá más, una aceptación fuera de nuestro ámbito de acción como imágen, que desde la perspectiva de nuestro público objetivo.
El modelo de gestión que se aplique, debe reflejar la realidad sobre la cual incide, de modo que no es posible aplicar a raja tabla modelos, por más probadamente exitosos que hayan resultado en otros contextos, sin una reflexión amplia sobre sus incidencias en nuestro objeto de modelamiento, en la institucionalidad y en el comportamiento humano vinculado a sus procesos.
El caso más claro lo tenemos en las Municipalidades, cuyas características organizativas no varian sustancialmente entre, por ejemplo , comunas urbanas de la misma ciudad; sin embargo, las expectativas de su población podrían llegar a ser diametralmente opuestas.
Si bien el traslado de modelos de gestión de un Municipio a otro "puede" dar resultado, no tanto por la acuciocidad del gestor, sino por condiones ajenas a este; es grave cuando la réplica es respecto a países con, además, culturas políticas o democráticas provenientes de historias y realidades distintas.
No niego la utilidad del bechmarking, lo que sí es discutible es su falta de discusión.
ADMINISTRACIONES EN LÍNEA
Por dónde debe empezar una administración que asume los retos de un mundo en transformación.
El contexto donde deben funcionar las organizaciones ejerce presión sobre las instancias encargadas de su condución y, aunque ante esto se puede también reaccionar con innnercia y nólo con motivación de cambio, la transformación llega con o sin la voluntad de los decisores, por tanto será producto de una reingeniería o adecuación procedimiental, o será consecuencia de una crisis. Esto último es lo que se debe evitar.
Un primer objetivo de las organizaciones debe ser tener una visión clara de lo que quiere y tras ello, de lo que puede hacer. Lo primero le dará un norte, lo segundo dará forma a la estrategia.
En las adminsitraciones públicas el enfoque, en nuestra opinión, deberá tener al ciudadano como el centro de sus procesos, de su visión; es así que que podrá imprimir a la entidad una fisonomía propia, sin determinismos (informáticos, adminsitrativos, económicos, sociales), y con criterio ecléctico.
Hablamos entonces de encontrarse abierto a un escenarios de interacción real que potencie, sin eufemismos, su posición en el proceso de modelamiento, que interpele a su realidad con el objetivo claro de atender cada vez mejor a sus funciones.
El contexto donde deben funcionar las organizaciones ejerce presión sobre las instancias encargadas de su condución y, aunque ante esto se puede también reaccionar con innnercia y nólo con motivación de cambio, la transformación llega con o sin la voluntad de los decisores, por tanto será producto de una reingeniería o adecuación procedimiental, o será consecuencia de una crisis. Esto último es lo que se debe evitar.
Un primer objetivo de las organizaciones debe ser tener una visión clara de lo que quiere y tras ello, de lo que puede hacer. Lo primero le dará un norte, lo segundo dará forma a la estrategia.
En las adminsitraciones públicas el enfoque, en nuestra opinión, deberá tener al ciudadano como el centro de sus procesos, de su visión; es así que que podrá imprimir a la entidad una fisonomía propia, sin determinismos (informáticos, adminsitrativos, económicos, sociales), y con criterio ecléctico.
Hablamos entonces de encontrarse abierto a un escenarios de interacción real que potencie, sin eufemismos, su posición en el proceso de modelamiento, que interpele a su realidad con el objetivo claro de atender cada vez mejor a sus funciones.
SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
La información se ha convertido en un valor que caracteriza a una comunidad global, ajena a límites territoriales y que se configura a sí misma en torno a intereses. Esta característica otorga un dinamismo vertiginoso a la construcción de "una" sociedad.
La sociedad de la información no define a una organización material, refiere a un conjunto de preocupaciones, expectativas y referentes personales que varian en el tiempo y que movilizan los flujos de información en torno a esos ejes de interés.
No debemos perder de vista que cada uno de nosotros, tan diversos como la información, nos constitutimos en miebros activos, en simultáneo, de diversos grupos de interes, de modo que, quien busca interactuar en este contexto con un sujeto (colectivo o individual) de la comunidad, deberá considerar la diversidad y los retos que ello impone, en lo que respecta a apreciar qué es lo pertinente.
Esto se complejiza cuando nos referimos a los decisores gubernamentales, pues la labor de conciliación y consenso para tomar decisiones que gocen de legitimidad, se hace cada vez mas compleja. Este es un reto para los gobiernos y para sus capacidad de flexibilidad y adaptación, donde deberá considerar variedad de aspectos y esenarios a fin de llegar a satisfacer las expectativas del ciudadano.
La sociedad de la información no define a una organización material, refiere a un conjunto de preocupaciones, expectativas y referentes personales que varian en el tiempo y que movilizan los flujos de información en torno a esos ejes de interés.
No debemos perder de vista que cada uno de nosotros, tan diversos como la información, nos constitutimos en miebros activos, en simultáneo, de diversos grupos de interes, de modo que, quien busca interactuar en este contexto con un sujeto (colectivo o individual) de la comunidad, deberá considerar la diversidad y los retos que ello impone, en lo que respecta a apreciar qué es lo pertinente.
Esto se complejiza cuando nos referimos a los decisores gubernamentales, pues la labor de conciliación y consenso para tomar decisiones que gocen de legitimidad, se hace cada vez mas compleja. Este es un reto para los gobiernos y para sus capacidad de flexibilidad y adaptación, donde deberá considerar variedad de aspectos y esenarios a fin de llegar a satisfacer las expectativas del ciudadano.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)